Qué es lo que cambia desde 2026
Hasta finales de 2024, en Suiza los pagos al tercer pilar 3a tenían una regla muy sencilla: si no aportabas el máximo permitido en un año natural, ese ahorro fiscal se perdía para siempre. Desde el 1 de enero de 2025, la nueva normativa de la previsión (basada en el artículo 82a de la Ley LPP) permite por primera vez hacer «ingresos retroactivos» al 3a: meter dinero ahora para tapar el hueco de un año anterior y deducir esa cantidad de la renta imponible del año en que se hace la aportación.
La regla básica son diez años hacia atrás, pero corre hacia adelante: en 2026 solo puedes recuperar 2025; en 2027, los años 2025 y 2026; y así sucesivamente. 2026 es por tanto el primer año en que el sistema se aplica, y por eso bancos como UBS, Migros Bank, Zürcher Kantonalbank o el VermögensZentrum han activado este mes las herramientas para que los clientes calculen su «hueco» y hagan la transferencia.
Las cinco condiciones para poder usarlo
El derecho a ingresar retroactivamente no es automático. Para que Hacienda te acepte la deducción tienen que cumplirse las siguientes cinco condiciones, según ha aclarado la Administración Federal Tributaria (AFC) en sus directrices de 2025:
- 1. Que tuvieras renta sujeta a AVS en el año que quieres compensar. Si en 2025 estuviste todo el año en paro sin pluriempleo, o de baja por maternidad/paternidad sin ingreso AVS, no puedes ingresar nada retroactivo por ese ejercicio.
- 2. Que en ese año no agotaste el máximo permitido. En 2025 el máximo fue 7.258 CHF para empleados y 36.288 CHF para autónomos sin segundo pilar (cap del 20% de la renta). Si lo agotaste, no hay hueco.
- 3. Que primero hayas aportado el máximo de este año (2026). El ingreso retroactivo es adicional al máximo ordinario actual: tienes que cubrir primero los 7.258 CHF de 2026 (empleados) o el 20% (autónomos), y solo después puedes meter el «retroactivo» de 2025.
- 4. Que el banco mantenga la cuenta 3a activa. Si cancelaste la cuenta o la cobraste, no puedes ingresar nada retroactivo. Necesitas tener un contrato 3a vivo.
- 5. Que solicites la deducción específicamente en tu declaración de impuestos. Los bancos emiten un certificado separado de la aportación retroactiva, distinto del 3a ordinario, que se adjunta a la declaración.
Cuánto puedes deducir en la práctica
Para un empleado con buena renta en Zúrich (digamos 110.000 CHF brutos al año), meter el máximo 3a anual ahorra entre 1.800 y 2.200 CHF en impuestos federales, cantonales y municipales. Si encima cubres el ingreso retroactivo de 2025 (otros 7.258 CHF), el ahorro fiscal extra ronda los 1.700-2.000 CHF adicionales en la declaración de 2026. En total puedes deducir 14.516 CHF y ahorrar entre 3.500 y 4.200 CHF en impuestos.
Para un autónomo el ahorro es aún más alto. Quien no tiene segundo pilar puede deducir hasta 72.576 CHF combinados (el doble del máximo anual de 36.288 CHF). En cantones con marginal alto como Vaud o Genève, una deducción así puede mover el tramo fiscal y ahorrar 15.000-20.000 CHF en un único ejercicio.
Antes de transferir nada, conviene revisar la cifra exacta con la calculadora de impuestos del cantón correspondiente, porque las deducciones cantonales y comunales varían mucho.
Por qué interesa a la comunidad hispanohablante
Hay tres perfiles típicos en Suiza para los que el cambio es relevante:
- Los que llegaron a finales de 2025 y no tuvieron tiempo (o información) para abrir y rellenar el 3a antes del 31 de diciembre. Ahora pueden recuperar ese año en cuanto cubran el ingreso ordinario de 2026.
- Autónomos y nuevos empresarios hispanohablantes que en su primer año de actividad no alcanzaron a hacer ingresos al 3a por falta de liquidez. Si el negocio mejora, pueden recuperar fiscalmente esos huecos.
- Familias con un sueldo en pausa (excedencia, parón laboral por enfermedad larga, sabbatical) que tuvieron al menos algún ingreso AVS en el año pero no la liquidez para aportar al 3a. Cuando la situación se normalice pueden recuperar el ahorro fiscal de hasta diez años atrás.
Para hispanohablantes con permiso B o C el detalle más importante es que no se exige estar al máximo del segundo pilar (LPP): solo se exige haber tenido ingreso AVS. Eso permite que un empleado a tiempo parcial o con varios miniempleos también pueda usar la nueva regla.
Lo que la reforma no permite
Conviene gestionar expectativas. La regla retroactiva no resuelve todo. Lo que NO puedes hacer:
- Recuperar años anteriores a 2025. Aunque hayas vivido en Suiza diez años sin tocar el 3a, esos años están perdidos. La ventana de diez años solo cuenta desde 2025.
- Ingresar retroactivo si no aportaste primero el máximo ordinario del año actual. Sin el «cap» actual cubierto, el ingreso retroactivo se rechaza.
- Meter más de un año retroactivo en un único ejercicio. En 2026 solo puedes recuperar 2025. En 2027 podrás recuperar 2025 y 2026, pero solo uno por año natural.
- Deducir si ya retiraste el capital del 3a (por compra de vivienda, jubilación o salida definitiva del país).
«Por primera vez los suizos pueden corregir un olvido o un año de poca liquidez sin perder el ahorro fiscal del 3a. Es una ventana pequeña — solo diez años, y solo desde 2025 — pero para los expats con vida fiscal cambiante puede valer perfectamente entre 1.500 y 4.000 CHF de impuestos cada vez que se aprovecha.»— Análisis de la nueva regla 3a publicado por UBS, ZKB y Migros Bank en mayo de 2026
Pasos concretos para tramitarlo
Si crees que entras en alguno de los perfiles anteriores, el flujo es el siguiente:
- Calcula tu hueco 2025. Revisa cuánto aportaste al 3a en 2025 y resta del máximo (7.258 empleado / 20% renta autónomo). El resultado es tu Beitragslücke.
- Asegúrate de cubrir antes el 3a 2026. Si aún no lo has cubierto, ingrésalo primero antes del 31 de diciembre. Sin esto, Hacienda rechaza el retroactivo.
- Pide al banco el certificado «Nachzahlung» separado del 3a ordinario. UBS, Raiffeisen, Migros Bank y ZKB ya tienen formulario propio para esto.
- Habla con un asesor antes de hacer ingresos grandes. Especialmente para autónomos: el ingreso óptimo depende del tramo fiscal cantonal y a veces conviene repartir entre varios años en lugar de meter todo de golpe.
Para hispanohablantes con dudas sobre cuál es la estrategia óptima por situación fiscal, lo más útil es hablar con un asesor en español antes de transferir. Una vez hecho el ingreso, el banco lo certifica y la deducción se aplica a la declaración del año en curso.