Qué dice el estudio
El VZ VermögensZentrum publica hoy su Barómetro de Jubilación 2026, que compara lo que puede esperar cobrar hoy una persona a punto de jubilarse con lo que cobraba alguien en su misma situación en 2002. El resultado es incómodo: la pensión total esperada ha caído un 16%, equivalente a 12.260 francos al año.
El ejemplo que usan es concreto. Un hombre de 55 años que gana 120.000 francos al año puede contar hoy con unos 62.660 francos anuales de pensión a los 65. En 2002, ese mismo perfil habría cobrado 74.920. Son 12.260 francos menos cada año, durante veinte o treinta años de jubilación.
Lo interesante es de dónde sale el agujero, porque no es donde la gente cree. La AVS ha subido un 22% en ese periodo y este año suma además la 13ª paga. Quien tenga derecho a la pensión AVS máxima llega a 32.760 francos al año contando ya esa paga extra. El primer pilar, con todos sus problemas de financiación, ha cumplido.
El que se ha hundido es el segundo pilar. Las prestaciones de la caja de pensiones han caído un 40% desde 2002. La razón principal no es que las cajas hayan invertido mal, sino que la esperanza de vida ha subido: el mismo capital ahorrado tiene que durar más años, así que la tasa de conversión (el porcentaje que se te paga cada año sobre tu capital acumulado) no ha dejado de bajar. Solo en la última década, la media pasó del 6,00% al 5,26%.
La tasa de sustitución, que es el número que de verdad importa
Traducido a lo que notas en la cuenta, esto se mide con la tasa de sustitución: qué porcentaje de tu último sueldo sigues cobrando ya jubilado. El sistema suizo se diseñó para el 60% sumando primer y segundo pilar, y hoy no llega. Con un ingreso de 100.000 francos la tasa está en el 51%, cuando en 2002 era del 62%. Con 150.000 cae al 42%, desde el 58% de entonces. Cuanto más ganas, mayor es el agujero, porque la parte de tu sueldo que supera el mínimo legal es justo la peor tratada.
La AVS ha subido un 22% desde 2002 y la caja de pensiones ha caído un 40%. El sistema suizo no se está rompiendo por donde todo el mundo mira. Síntesis editorial Suiza en Español sobre el Barómetro de Jubilación 2026 del VZ VermögensZentrum
El matiz que casi nadie cuenta (y que a muchos de nosotros nos beneficia)
Aquí toca ser honestos, porque el titular del 40% asusta más de lo que debería a una parte de nuestra comunidad. Ese recorte se concentra en la parte sobreobligatoria de la caja de pensiones, la que cubre el tramo de salario por encima del mínimo que fija la ley. Sobre la parte obligatoria sigue aplicándose la tasa de conversión legal del 6,8%, que no se ha tocado.
¿Qué significa en la práctica? Que si tu sueldo ronda el salario mediano suizo, alrededor de 7.000 francos al mes, la pérdida en tu segundo pilar es bastante menor que la de alguien que gana 150.000 al año. El titular es real, pero el golpe no se reparte por igual: lo sufre sobre todo quien más gana. Si acabas de llegar y cobras un sueldo medio, tu problema no es tanto la tasa de conversión como los pocos años de cotización que vas a acumular en Suiza, que es un agujero distinto y bastante más grande.
La confianza se está yendo
El mismo estudio pregunta a la población qué espera del sistema. Cerca del 70% no cree que las pensiones AVS se mantengan en el nivel actual, y el 73% piensa lo mismo del segundo pilar. A la vez, unos dos tercios se oponen a subir la edad de jubilación. Sea cual sea el desenlace político, la lectura práctica es la misma: el sistema ya no cubre el 60% del sueldo, y la diferencia la pones tú.
Qué puedes hacer con esto esta semana
Lo primero es dejar de estimar a ojo. Tu caja de pensiones te envía cada año un certificado (Vorsorgeausweis) con tu capital acumulado y la pensión proyectada. Busca la tasa de conversión que aplica tu caja y compárala con esa media del 5,26%. Muchas avisan de bajadas futuras en letra pequeña, y de ahí sale tu cifra real, no de la media nacional.
Lo segundo es el tercer pilar, el único de los tres que controlas tú. Las aportaciones al 3a se descuentan de tu base imponible el mismo año, así que te devuelven parte del esfuerzo vía impuestos mientras construyes el capital que el segundo pilar ya no te va a dar. Si llevas años aquí sin aportar, desde 2026 puedes además recuperar años atrasados. Para ponerle cifras a tu caso, en la sección de herramientas tienes las calculadoras de impuestos y de salud financiera.