Qué dice el informe del SECO

Suiza tiene un sistema llamado medidas de acompañamiento (en alemán flankierende Massnahmen, FlaM) que existe para que la libre circulación de trabajadores no se convierta en una excusa para hundir los sueldos. En la práctica, son inspecciones que comprueban que las empresas pagan el salario usual del lugar, la profesión y el sector. En 2025, los controladores revisaron alrededor de 38.500 empresas y 147.000 trabajadores, lo que equivale aproximadamente al 7% de las empresas del país y al 27% de los trabajadores desplazados.

Los resultados muestran que el problema no es marginal. En las empresas extranjeras que desplazan trabajadores a Suiza en sectores con convenio colectivo, la tasa de incumplimiento salarial fue del 24%. En el conjunto de empresas que envían empleados, las comisiones cantonales detectaron pago por debajo de lo debido en un 21% de los casos, y en las empresas suizas, en un 10%. Además, en un 9% de los autónomos de la UE/AELC se sospechó de falsa actividad por cuenta propia, una forma de esquivar las reglas laborales.

Qué pasa cuando se destapa un abuso

El sistema no se queda en mirar. En el último año se abrieron alrededor de 1.800 procedimientos de conciliación y se impusieron 675 sanciones por incumplir las disposiciones de salario mínimo. Tanto los sindicatos (la USS) como la asociación Travailsuisse subrayaron que las inspecciones funcionan para sacar a la luz los abusos, aunque pidieron que todos los cantones apliquen los controles con la misma firmeza, porque algunos se quedan cortos.

Las inspecciones de 2025 confirman que el dumping salarial sigue presente en Suiza, sobre todo en empresas que desplazan trabajadores. El sistema de protección del salario existe precisamente para que ningún trabajador cobre por debajo de lo que marca su sector. Síntesis editorial Suiza en Español a partir del informe del SECO

Por qué te afecta a ti

Muchos hispanos trabajamos en los sectores donde más se concentran estos controles: construcción, hostelería, limpieza, cuidados y agricultura. Son sectores que en buena parte tienen convenio colectivo (GAV), es decir, un acuerdo que fija salarios mínimos por categoría y antigüedad. Eso significa que, aunque acabes de llegar y no domines el idioma, tienes derecho a cobrar el salario de tu convenio, no lo que la empresa quiera pagarte. Si tu situación de permiso depende de tu contrato, conviene además tener claro cómo se relaciona tu sueldo con tu permiso de residencia y trabajo.

Un sueldo correcto no es solo una cuestión de fin de mes. De tu salario bruto salen las cotizaciones a la AVS y a la caja de pensiones, que construyen tu jubilación futura, y la base sobre la que puedes aprovechar palancas de ahorro como el Tercer Pilar. Cobrar de menos hoy te resta también mañana.

Qué hacer si crees que te pagan de menos

Si sospechas que tu salario está por debajo de lo que marca tu sector, hay caminos claros y, en muchos casos, gratuitos. Primero, infórmate del salario usual o del convenio de tu rama: las comisiones paritarias y tripartitas de cada cantón existen justo para eso. Segundo, apóyate en un sindicato del sector, que puede revisar tu nómina y tu contrato sin coste para afiliados. Tercero, guarda tus hojas de salario, tus horarios y tu contrato, porque son la prueba que necesitarás. Para hacer tus propios cálculos de sueldo neto e impuestos, en nuestra sección de herramientas tienes calculadoras que te ayudan a entender qué deberías estar cobrando.

La conclusión del informe es, en el fondo, una buena noticia para el trabajador: el control existe y funciona. Conocer tus derechos es el primer paso para que ese control también juegue a tu favor.