Prohibido con multa en 151 municipios, ahorro voluntario en otros 194
Al menos 151 municipios suizos han dictado este verano restricciones ejecutables sobre determinados usos del agua, según el recuento que swissinfo cerró el 24 de julio. Otros 194 se han quedado en el llamamiento voluntario al ahorro. La diferencia no es de matiz: lo primero se multa, lo segundo no.
Lo que se prohíbe se repite bastante de un cantón a otro. Llenar piscinas, regar el césped, lavar el coche y baldear la terraza son los cuatro clásicos, y cinco pueblos del cantón de Friburgo los han prohibido los cuatro a la vez. En Rossinière, en Vaud, se veta el riego de jardines porque las fuentes locales se secaron. En Pfungen, en la periferia de Zúrich, se ha pedido renunciar al césped y a los túneles de lavado.
Y está el nivel de detalle que descoloca al recién llegado. En Coldrerio, en el Tesino, el día que puedes regar las flores depende de tu número de casa: unos días para los pares, otros para los impares. En otros municipios el huerto se riega a mano pero no con manguera, y saltarse esa distinción cuesta 1.000 francos.
Hasta 2.000 francos de multa
El techo lo fija cada municipio en su ordenanza y en los casos más duros llega a los 2.000 francos. La lógica no es recaudatoria: un municipio con las fuentes bajas tiene dos obligaciones que no puede negociar, garantizar el agua potable y mantener la reserva para extinción de incendios. Cuando el depósito baja, lo primero que se corta es el uso no esencial.
Por qué el país del agua raciona el agua
La primera causa es la evidente: entre abril y junio llovió el 56% de lo normal para el periodo de referencia 1991-2020, y muchas fuentes locales se han quedado sin caudal. Pero hay dos motivos menos obvios.
Uno es el precio. Cerca del 90% de las redes suizas pueden comprar agua a un municipio vecino cuando la suya flojea, así que casi nunca es cierto que no haya agua en ninguna parte. Lo que pasa es que esa agua de emergencia se paga a tarifas que llegan a quintuplicar el límite del contrato ordinario, y el municipio prefiere pedirte que no llenes la piscina antes que comprarla.
El otro es la infraestructura. Las redes están dimensionadas para el consumo normal, no para el pico de una ola de calor en la que un pueblo entero riega, se ducha dos veces y llena piscinas hinchables el mismo día. La asociación sectorial suiza del agua, el gas y el calor lo resume sin rodeos: la infraestructura no está diseñada para cargas máximas. La Oficina Federal de Medio Ambiente, por su parte, mantiene que la competencia sigue siendo de cantones y municipios, y que la Confederación solo entra en escena si se cumplen los criterios de escasez severa.
Cómo saber qué rige en tu municipio
Aquí está el problema real para la comunidad hispanohablante: no hay un mapa nacional ni un aviso al móvil. Cada municipio publica lo suyo por su cuenta y en su idioma, en la web de la Gemeinde o commune, en el periódico local gratuito que casi todo el mundo tira sin abrir y a veces en una hoja junto a la factura del agua.
Si buscas en la web municipal, las palabras que funcionan son Wassersparen o Trockenheit en alemán, restriction d'eau en francés y limitazione del consumo d'acqua en italiano. Si vives de alquiler y no encuentras nada, pregunta al conserje o a la administración de la finca antes de sacar la manguera.
Y un detalle que casi nadie mira: en un edificio de alquiler el agua suele ir dentro de los gastos accesorios, los Nebenkosten. Un verano de riego intensivo del jardín comunitario no te llega como multa, te llega en la liquidación anual del año siguiente, cuando ya nadie se acuerda del calor de agosto. Merece la pena revisarla con calma, igual que cualquier gasto fijo del hogar, con las calculadoras de la sección de herramientas.
Esto no se acaba en septiembre
La sequía ha dejado a la vista una factura pendiente: adaptar redes construidas pensando en otro clima. Esa inversión acabará apareciendo donde siempre, en la tarifa del agua y en los impuestos municipales, sumándose a una lista de gastos fijos que en Suiza solo se mueve en una dirección. Es el motivo por el que conviene tener el presupuesto ordenado y, si sobra margen, aparcarlo donde al menos desgrava, como un tercer pilar 3a.
Mientras tanto, la regla de este agosto es simple: antes de llenar la piscina de los niños o de enchufar el aspersor, mira qué dice tu municipio. Y si el agua de tu casa lleva semanas parada porque acabáis de volver de vacaciones, recuerda lo que explicamos sobre el agua caliente estancada, que es un problema distinto y también de agosto.