Lo que encontró el Control Federal de Finanzas

El Control Federal de Finanzas, el órgano que audita a la administración suiza, publicó esta semana una revisión sobre las ventajas económicas que la industria farmacéutica concede a quien te dispensa los medicamentos. Desde 2020 la ley del seguro obligatorio exige que al menos el 51% de esos descuentos se repercuta a las aseguradoras y a los asegurados. No es una recomendación de buenas prácticas: es una obligación legal con seis años de vigencia.

La cuenta que sale es esta. En 2024 los proveedores negociaron alrededor de 743 millones de francos en descuentos y devolvieron menos de 90 millones. Aplicando el 51% legal deberían haber sido unos 370 millones. Sumando desde 2020, el organismo cifra en más de 2.000 millones de francos lo que los pagadores de primas han abonado de más, y clasifica al menos 360 millones como importes que o bien había que repercutir o bien son directamente indebidos.

Quién vende los medicamentos, que no es quien dicen los titulares

Buena parte de la cobertura de estos días ha puesto a los médicos en la picota, y conviene matizarlo porque el reparto real del mercado dice otra cosa. Sobre las ventas de medicamentos con cargo al seguro básico, las farmacias suponen el 51% (unos 5.000 millones de francos), los médicos el 27% (2.700 millones) y los hospitales el 22% (2.200 millones).

Además, solo 5.300 de los 22.800 médicos en ejercicio dispensan medicamentos en su consulta, y en la Suiza francófona la autodispensación está directamente prohibida. Si vives en Ginebra, Vaud o Neuchâtel, tu médico no te vende las cajas: te da una receta y vas a la farmacia. El canal más grande, y por tanto el que más descuento mueve, es la farmacia.

El agujero está en la supervisión

La parte incómoda del informe no va de médicos ni de farmacéuticos, sino de la Oficina Federal de Salud Pública. Recibió once puestos a jornada completa para controlar precisamente esto. En 2020 los destinó todos a la gestión de la pandemia y con la dirección siguiente la dotación bajó a 7,5 puestos. Terminada la pandemia, según la auditoría, el control apenas cogió velocidad. Seis años de una obligación legal sin nadie comprobando si se cumple.

La recomendación es concreta: hacer auditorías por muestreo de facturas, empezando por aquellas en las que no aparece ningún descuento. La posición oficial es que los instrumentos legales existentes bastan y que no hace falta cambiar la ley, solo aplicarla.

Qué responden los señalados

La asociación de farmacias rechaza el marco de la acusación. Su argumento tiene dos patas: cada farmacia es una empresa independiente y la asociación no puede llevar la contabilidad colectiva de sus descuentos, y además discute qué cuenta como descuento, porque en el saco entran cosas como los descuentos por pronto pago, las ventajas por compra en volumen o la financiación de formación. Pide una discusión basada en hechos y seguridad jurídica sobre dónde está exactamente la línea. La organización médica no entró en detalles y se limitó a recordar la obligación de cumplir la ley.

La cifra, en perspectiva

Dos mil millones impresiona, así que conviene aterrizarlo. Repartidos entre los algo más de nueve millones de personas cubiertas por el seguro obligatorio y a lo largo de seis años, salen unos 220 francos por cabeza en total, del orden de tres francos al mes. No es lo que hace que tu seguro médico cueste lo que cuesta, y decir lo contrario sería venderte humo.

Lo relevante es otra cosa: es una fuga invisible, acumulativa y sobre la que el asegurado no tiene ninguna palanca, en un sistema donde cada otoño te piden aceptar una subida. Y el argumento de que esto no se puede controlar pierde fuerza cuando un auditor externo lo ha cuantificado con las facturas en la mano.

Lo que sí está en tu mano

Sobre los descuentos, nada. Sobre tu factura, tres cosas que no cuestan dinero. La primera, pedir el genérico siempre que exista: la diferencia la pagas tú vía franquicia y copago. La segunda, revisar lo que te facturan, porque los errores de tarifa no son raros y el plazo para reclamar existe. La tercera, mirar una vez al año si tu combinación de modelo y franquicia sigue teniendo sentido, que es la única variable que de verdad controlas. Si quieres ponerle números a tu caso, tienes la calculadora de coberturas y el resto de herramientas del sitio.