Qué ha pasado
El gobierno suizo ha lanzado una consulta pública para modificar la Lex Koller, la legislación que desde 1983 regula la adquisición de inmuebles por parte de personas extranjeras. Según ha informado 20 Minuten, las restricciones propuestas apuntan principalmente a ciudadanos de países fuera del espacio UE/EFTA y tienen como objetivo frenar la especulación inmobiliaria y la entrada de capital extranjero puro en el mercado de la vivienda.
La consulta está abierta hasta mediados de julio de 2026, lo que significa que aún no es ley — pero sí es la señal más clara hasta ahora de que Berna quiere poner más filtros al acceso extranjero al mercado inmobiliario suizo.
Qué cambia exactamente
Las tres medidas centrales de la propuesta son:
- Residencia principal para no comunitarios: los ciudadanos de países fuera de la UE y la EFTA necesitarán una autorización expresa para comprar la vivienda donde viven. Además, si abandonan Suiza, tendrán que vender la propiedad en un plazo máximo de dos años.
- Locales comerciales: los extranjeros solo podrán adquirir espacios de negocio si los utilizan para su propia actividad empresarial — no como inversión pura de capital.
- Casas de vacaciones: se recortarán las cuotas cantonales y se exigirá autorización cuando un extranjero venda una segunda residencia a otro extranjero.
Importante matiz: los ciudadanos de la UE y la EFTA (es decir, la mayoría de europeos) quedan fuera de estas restricciones gracias a los acuerdos bilaterales entre Suiza y la Unión Europea. Quienes sí se ven directamente afectados son los extranjeros con permiso B o C procedentes de países latinoamericanos, de fuera del espacio europeo.
Qué significa para hispanos en Suiza
Si eres ciudadano de un país latinoamericano y llevas tiempo pensando en comprar vivienda en Suiza, esta propuesta te afecta directamente — aunque con matices importantes.
Lo primero que hay que entender es que la Lex Koller ya existía y ya imponía ciertas restricciones a los no comunitarios. Lo que se propone ahora es ampliar esas restricciones y añadir un nuevo requisito de autorización expresa para la compra de la residencia habitual. En la práctica, esto añadiría una capa burocrática más al proceso de compra.
La cláusula más relevante para la comunidad hispana es la de obligación de venta si te vas del país. Si compras tu casa en Suiza con un permiso B, te vas a vivir a otro país y no obtienes el permiso C antes de marcharte, estarías obligado a vender esa propiedad en dos años. No es una medida de confiscación, pero sí cambia el perfil de riesgo de la inversión inmobiliaria en Suiza para quienes no tienen la residencia permanente asegurada.
¿Tienes el permiso C? Si llevas cinco o más años viviendo en Suiza y tienes el permiso de residencia permanente (C), tu situación es considerablemente más estable. El permiso C equipara tus derechos con los de un ciudadano suizo en muchos aspectos, incluido el acceso a la propiedad. Si aún tienes el B, conviene entender bien qué implica esta normativa antes de comprometerte con una compra.
En perspectiva
Que el mercado inmobiliario suizo es caro y está bajo presión no es ninguna novedad. El problema de acceso a la vivienda es estructural: hay muy poca oferta, los precios llevan años subiendo y los costes de alquiler consumen una parte cada vez mayor del salario. El gobierno busca con esta medida limitar la entrada de capital especulativo extranjero que, según su análisis, contribuye a elevar los precios.
Lo que no está claro es si el endurecimiento de la Lex Koller tendrá un efecto real sobre los precios o simplemente añadirá complejidad administrativa sin atacar la raíz del problema: la escasez de construcción nueva y los obstáculos a la densificación urbana. Eso es precisamente lo que cuestiona el partido Mitte, que ha criticado la propuesta por no abordar las causas más profundas de la crisis de vivienda.
La consulta pública termina en julio. Seguiremos de cerca la evolución de esta propuesta y te informaremos cuando haya novedades que afecten a los residentes de fuera de la UE/EFTA en Suiza.